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miércoles, 8 de junio de 2016

Podemos como estrategia del Estado y el Capital

Resulta conveniente recordar que el Estado es una organización compleja que aglutina a una considerable cantidad de personas en diferentes ámbitos institucionales como pueden ser los departamentos ministeriales, los organismos reguladores, los poderes judicial y legislativo, etc. En el caso del Estado español nos encontramos con que su personal integrante lo componen en torno a 3 millones de personas en los diferentes ámbitos territoriales y funcionales. Las dimensiones que ha adoptado el Estado moderno han hecho de este un espacio en el que se desenvuelven una innumerable cantidad de relaciones de diverso tipo, así como contradicciones fruto de la existencia de intereses contrapuestos entre diferentes facciones. Así pues, el Estado no es un ente monolítico sino que más bien abarca e integra en su seno una importante diversidad de intereses y grupos que contienden entre sí para aumentar sus cuotas de poder.

En los regímenes parlamentarios los diferentes intereses que integra el Estado adoptan en ocasiones una expresión política en la forma de partidos que concurren a las elecciones. En este sentido puede comprobarse que es relativamente frecuente encontrarse a miembros del funcionariado a la cabeza de dichas formaciones políticas. Por decirlo de algún modo los partidos políticos, y más en particular los que juegan un papel relevante en la política estatal, constituyen diferentes expresiones del Estado en el desarrollo y concreción de su estrategia para garantizar sus intereses vitales. En líneas generales puede comprobarse que las divergencias de los diferentes partidos políticos gravitan en torno al modo de gestionar el Estado, y por tanto de desarrollar su propia política, y no en torno al sistema de poder que representa el propio Estado como institución central de la sociedad. [...]

Esteban Vidal


lunes, 3 de noviembre de 2014

Podemos. Oportunismo al servicio del Poder

Después de las elecciones al Parlamento Europeo, el Colectivo Apoyo Mutuo, dentro de sus actividades, realizó un coloquio sobre el fenómeno Podemos. Este coloquio fue grabado. A continuación exponemos la transcripción del mismo como aportación al debate sobre este partido.

EDUARDO: La catástrofe social que estamos viviendo no es simplemente una «crisis económica» más, como nos quieren hacer creer, sino un plan minuciosamente elaborado que proviene de los años posteriores a la II Guerra Mundial. El nacimiento del denominado «bloque del Este» llevó a los poderes económicos a consentir que las clases asalariadas alcanzaran un cierto bienestar en cuanto a derechos sociales se refiere, para frenar la hipotética contaminación ideológica de los países de la esfera socialista. La clase obrera estaba frustrada y buscaba referentes, y, evidentemente, podía ilusionarse con el socialismo de Estado de los países del área soviética. En los años sesenta la resistencia de ciertos sectores de la izquierda, además, tomó la lucha armada como estrategia, imbuida por el «foquismo» de Ernesto «Che» Guevara. La mejor forma de combatir estas insurgencias peligrosas, dentro Europa, fue ofrecer un modo de vida dentro del capitalismo que hiciera innecesaria una revolución. Así, el nivel de bienestar de la clase obrera europea mejoró hasta el año 73 en que se produjo la Guerra del Yom Kippur, entre israelíes y árabes. Como consecuencia de ello los países productores de petróleo cortaron el grifo a Europa y el precio del crudo se triplicó. Entonces, se produjo la primera gran crisis económica de la «modernidad», que duraría hasta los años 80. En ese momento, el poder financiero se dio cuenta de que ya no podía ganar tanto como antes y se planteó reducir los costes sociales para mejorar su beneficio. Con ese punto de partida, elaboraron un plan a largo plazo para ir progresivamente desmantelando la «Sociedad del bienestar». Ahora nos encontramos, precisamente, en un contexto en el que se dan las condiciones adecuadas para que Europa retroceda al siglo XIX, en cuanto a derechos se refiere. Ya no es necesario realizar ningún tipo de concesión puesto que los asalariados están desarmados ideológica y organizativamente.

SONIA: Y ahí aparece Podemos, dispuesto a salvarnos del mal que nos aqueja. A Pablo Iglesias se le empezó a conocer por su programa en La tuerca, en el que antes despotricaba con un lenguaje radical contra bancos, Iglesia, instituciones e incluso contra la policía, a la que calificaba de mercenaria. En principio, su discurso resultaba interesante y entretenido.

DAVID: Sí, pero Podemos no surge de ahí.

MIGUEL: No. ¿De dónde surge Podemos?... Desde luego, no nacen de la nada. Una parte importante de sus cabezas más visibles pertenecían a una corriente que estaba integrada dentro de Izquierda Unida (IU), llamada Izquierda Anticapitalista (IA), que todavía existe aunque ya fuera de IU. Los orígenes de IA se remontan al fracaso de la campaña contra la OTAN, en los años 80, en la cual dos partidos de la denominada extrema izquierda se quedaron agotados políticamente: el Movimiento Comunista y la Liga Comunista Revolucionaria. Tras un período de reflexión (¿depresión?), decidieron disolverse y formar IA. El siguiente paso, que les garantizaba seguir existiendo, fue integrarse en IU como corriente. Procediendo de IU ya huelen mal. ¿Por qué? Porque IU está controlada por el Partido Comunista de España (PCE) y este partido histórico es uno de los responsables directos de la famosa «Transición», que generó las reglas del juego de la democracia española, que nos ha llevado al punto en que nos encontramos hoy en día. Es un hecho que el PSOE fue el gran artífice (financiado por la Internacional Socialdemócrata) del régimen actual pero ese pacto interclasista hubiera sido imposible sin la colaboración de Santiago Carrillo y el PCE. Desde este punto de vista, IU también forma parte de la denominada por Podemos «casta», corrupta por acción u omisión, que vive o sobrevive en las instituciones como puede. Dentro de IU existen familias políticas entre las que se reparten los escaños, las prebendas y los enchufes, como está suficientemente publicado en noticias de prensa que se pueden consultar en Internet.